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martes, 31 de mayo de 2016

Invierno en mí ventana

Invierno en mí ventana

De pronto, el ronco invierno
invadió mi piel desnuda,
y quebrando mi voz,
me arrebató mis lunas.
Escribí mis penas sin llanto
sobre escarcha fina
y refugiando mis miedos
entre sabanas de paja,
perdí el tren de la esperanza,
y esperando su regreso
mis manos miran,
como por ellas el tiempo pasa.
Y mirando al cielo
como el que no pide nada,
busqué su rostro,
pero ella no estaba.
Y mirando al cielo
mi fuego se hace agua.
Y mirando al cielo
mis desvelos, son consuelo
en almohadas sin alma.



7 Mandamientos_ 7 días_ una madre

7 mandamientos _
7 días_ una madre.

No me busques en tus sueños,
para quedarte sola en esta realidad,
búscame en tu corazón
que mi amor no te faltará jamás.

No me busques en el silencio,
si no deseas mi compañía,
búscame en la mirada,
y yo sabré que necesitas paz.

No me busques en la oscuridad,
si el miedo te acecha,
búscame en el camino,
y yo te podré abrazar.

No me busques en la tristeza
de tus lágrimas,
ni en la voz de tus penas,
búscame en el llanto,
y yo te sabré consolar.

No me busques en la sinrazón,
si lo que deseas es volar,
búscame en la opresión,
y mis labios te guiarán a la libertad.
  
No me busques en la soberbia de la vida,
en tus ansias de conquista,
búscame desde la inocencia,
es la mayor escuela para aprender.
 

No me busques en la noche,
si te sientes perdida, búscame a tu lado,
que ahí siempre me tendrás.

lunes, 30 de mayo de 2016




             Lord Manuell
                        El Intrépido

  


                             Autor
                           Juan Jiménez Cantero


                                   Aventuras


Comienzos del siglo XXI.- En un pequeño pueblo de la costa, llamado (Sant Feliu) nació un muchacho llamado Lord Manuell.
Era un chiquillo tenaz y muy astuto, de corazón noble y puro, tan puro como la vida. Soñaba en ser caballero, su atrevimiento y valentía le llevaron a increíbles hazañas y aventuras.
Era muy joven, cuando me salvo la vida, todo ocurrió
muy deprisa, cansado y sucio del polvo del camino
me acerque a la orilla del río Ter, conocido con el nombre,( río de muerte). Sus parajes eran tenebrosos, y llenos de misterios.
Yo era forastero en aquella región, mi desconocimiento
de aquellos parajes pudo costarme la vida. Fue entonces cuando tan valiente joven acudió en mi ayuda.
Como si de un trueno se tratara, surgió de entre la maleza, tan valiente muchacho, en mi ayuda.
Yo estaba desesperado ¡A mi! Socorro, auxilio, cansado
y débil de mis andanzas, no me percate del peligro
que me acechaba, yo desconocía por completo el lugar,
como iba a imaginar, ¡Que! De las profundidades
del río, un espantoso caimán me acechaba, y que al
menor descuido me atacaría. El revuelo de las aves me alertó, emprendiendo el vuelo ante tal situación.
Avanzaba hacia mí, sus fauces eran tremendas, retrocedí, pero no lo suficiente como para librarme de él, sus dientes alcanzaron mis ropas, arrastrándome hacia el interior del río. Yo gritaba desesperado, socorro, socorro, y justo cuando el caimán me sumergía en la profundidad del río.
Desde su caballo saltó sin vacilar, atravesando con su espada el cráneo de aquel espantoso monstruo. Me libró de sus fauces, y arrastrándome hacia la orilla me reanimó. Pasado el susto nos presentamos, y en gratitud, con mi vida juré servirle, desde aquel momento, mi valiente señor, me bautizó con el nombre
de Jhans, que significa (desconocido)
Empezamos a conocernos y entre tanto, el preparaba el fuego para secar mis ropas, le ofrecí un trago de vino, a cambio el, me ofreció frutas silvestres, era lo más ajeno, en los alrededores.
Una vez recuperado del susto, y el estomago bien puesto, nos pusimos en marcha, pues la noche se nos echaba encima, y la vuelta a casa quedaba muy lejos del lugar, por otra parte era muy peligroso, hacer noche en aquello parajes, según mi señor .Y pese a no temer a nadie ni a nada, aun así no debíamos tentar la suerte.
Galopamos tan deprisa como nos permitía el camino.
Entre las colinas una nueva sorpresa nos aguarda…
Un mago malvado llamado Mulddok, señor de las bestias, ya sabía de las hazañas de mi señor, preparó minuciosamente una emboscada, sorprendiéndonos de regreso a la aldea, pero el relinchar de nuestros caballos nos advirtieron del peligro.
De entre los arbustos salieron como veinte ó treinta bandidos pero la habilidad de mi señor era tal, que mis ojos no daban crédito a su valentía, desenvainó su espada y como un relámpago arremetió contra ellos, derrotándolos a todos.
El enojo del mago era tal que desapareció entre la niebla, como si la tierra se lo hubiera tragado. Yo en todo momento permanecí inmóvil, el miedo no me dejaba reaccionar. Sentí la voz de mi señor ¡ Dijo así! Vamos sal de una vez, el peligro a pasado, y no hay tiempo que perder.
Emprendimos el camino y desde la colina se podía ver el valle de Llagostera, un pintoresco lugar, era el sitio perfecto para echar raíces y comenzar una nueva vida.
Al llegar a la aldea ¿Qué sorpresa la nuestra? El jolgorio y la alegría de las gentes, era tal, que la tierra temblaba a nuestro paso.
Las noticias no se habían echo de esperar, todo el mundo sabia de las nuevas hazañas llevadas a cabo por mi señor Lord Manuell.. La alegría era tal ¡Que! El Rey Peposof  nos obsequió con un gran festín, no faltaba de nada, abundancia de ricos manjares y vinos,
Bailes, juegos malabares etc.
Mi señor se presento ante el rey, en agradecimiento y cortesía, fue entonces cuando el rey, nombró a mi señor
Caballero de las cortes doradas. El nombramiento tuvo
Lugar allí mismo, ante los ojos de todos los lugareños.
Arrodillaos valiente muchacho., ¡Yo el rey! En el nombre de Dios todo poderoso, os nombro caballero
De las cortes doradas. Desde este momento sois dignos
De todo mi respeto y admiración; Dios bendiga a
Lord Manuell. Viva, hurra, las gentes lo vitoreaban.
¡Entre tanto! En la confusión de tal augurio, y avanzada la noche, aprovechado que la hija del rey
dormía en sus aposentos. Dos hombres de aspecto
sospechoso, se las arreglaron para secuestrarla.
Al amanecer, cuando las sirvientas entraron en los aposentos de la princesa Oshirix, y vieron que la princesa no estaba en su lecho, asustadas gritaron
con todas sus fuerzas. ¡Mi rey! ¡Mi rey! La princesa
ha desaparecido, no está en su lecho, y en su lugar
hemos hallado este pergamino, mi señor.
El pánico se adueñó del castillo. El rey sin vacilar
Ordenó llamar de inmediato a mi señor, Lord Manuell.
La aventura se presentaba muy incierta y llena de peligros. Pero mi señor no dudó ni un instante en partir, el creía que detrás de todo esto, estaba el malvado señor de las bestias. El sanguinario Mulddok.
Partimos enseguida, no había tiempo que perder,
el camino era hostil  y sombrío, cabalgamos sin tregua
alguna, hasta las proximidades del reino Rumañá,
acampamos en las cercanías de las murallas de un derruido castillo. A la mañana siguiente antes de partir, el hada del alba nos advirtió del peligro que nos
aguardaba al otro lado del valle.
Nos ofreció un preparado mágico para protegernos
de los hechizos de la bruja, Siberina. Sus poderes eran
ilimitados, tenía la capacidad de transformar, a los
humanos en horrendos monstruos, no pareciéndole
poco, también nos entrego un talismán, era el cuerno
de un unicornio sagrado.
Yo aunque bien protegido por mi señor Lord Manuell,
aquel bebedizo me dio mas confianza en mi mismo,
miraba a mi señor, hombre de pocas palabras, pero muy seguro de si mismo, le pregunté, señor a que nos enfrentamos esta vez. El me respondió, nada has temer,
la razón y la verdad están de nuestra parte, y Dios nos
protege ante la maldad.
Aquellas palabras me hicieron perder todos los miedos,
Por fin, después de muchas lunas cabalgando, en lo alto de la montaña, avistamos el castillo de Tosa, una
gran fortaleza, custodiada por un enorme dragón verde. Mi señor exploró los
alrededores, para hallar la manera
de poder asediar el castillo.
Y así poder rescatar a la princesa Oshirix, por la parte este era imposible acceder, los acantilados son de una
altura de vértigo, y las rocas muy resbaladizas, lo que lo hace inaccesible. Por tanto su única entrada, es enfrentándose con el dragón. ¡Pero mi señor creía que sería mejor combatirlo desde el interior del castillo!
Esto nos ayudaría a destruir el reino del señor de las bestias¡ Pero como entrar, sin que el dragón se alertara de nuestra presencia! Por fortuna para nosotros, un milagro nos ilumino. Era un Pegaso el que acudió en nuestra ayuda, la dama del Alba lo había enviado en nuestro encuentro.
Fue así como entramos al interior del castillo, a lomos del fantástico Pegaso, el castillo de Muldddk, era un laberinto de sorpresas y peligros, la hora de la verdad había comenzado. Mi señor y yo estábamos dispuestos a todo, para rescatar a la princesa Oshirix, aunque en ello nos valla la muerte.
La sorpresa nos inmovilizo durante un instante, Qualwar el despiadado, con su hacha de doble cara nos asedió por la espalda, pero muy hábil mi señor lo esquivo dando un salto hacia un lado, la sombra de Qualwar lo delato, fue así como dio lugar el combate cuerpo a cuerpo entre mi señor y el despiadado.
El combate entre ambos era sin duda alguna, a vida o muerte, mi señor parecía desvanecerse, le faltaban fuerzas para defenderse de tan enorme enemigo, este lo tenía acorralado, contra la pared, y cuando todo parecía perdido mi señor aguachado, echando mano del cuerno del unicornio, aprovechando que el malhechor levantaba su hacha para golpearlo.
Mi señor se le abalanzo, y con un golpe certero le clavó el cuerno entre los ojos, dando así muerte al temido Qualwar. Yo por lado intentaba averiguar en que lugar del castillo tenían oculta a la princesa. La aventura no era nada fácil para mí, pero aprendía rápido, ya que tenía al mejor maestro en defensa.
Entre tanto mi señor seguía luchando con la fuerza de un huracán y hábil como el trueno, sus golpes con la espada eran certeros, no había obstáculo que se le interpusiera, pero los malhechores aparecían por decenas, eran como ratas, parecía que no se acababa nunca.
Por fin en el torreón mas alto, pude oír unos gemidos, sin duda alguna eran de la princesa. Le respondí no os asustéis, mi joven doncella, en breve os sacaremos de este infierno. Aguarde un momento, pues solo no podía acceder a la estancia, donde se hallaba la princesa.
Tras acabar la escalera, un precipicio separaba la celda donde se hallaba la princesa. Era cuestión de mucha habilidad y solo la agilidad de mi señor, era quien podía poner remedio en aquella situación. Me sorprendió con tan solo un arco y una flecha, salió airoso.
Vi como ató una cuerda al extremo de la flecha y con un disparo certero, hizo blanco sobre la viga de madera, después el otro extremo lo sujetó a una de las argollas que sostienen las antorchas, a las paredes del castillo. Es así como cruzo al otro lado, una vez allí.
Abrazó a la princesa y la consoló, una vez perdidos los temores, mi señor le explicó como tenia que sujetarse a el, para cruzar al otro lado, al principio tuvo un poco de miedo la princesa, pero no dudó ni un momento del valor de mi señor, y sin perder mas tiempo, se sujetó con fuerzas a su cuello y colgada de su espalda, le respondió: estoy dispuesta, mi apuesto salvador.
El siguiente paso era ponerla del todo a salvo, por un momento mi señor y la princesa cruzaron sus miradas,
fueron unas miradas muy intensas, yo predigo que aquel momento, es el principio de un amor, de eso estoy
seguro, tan seguro como me llamo Jhans.
Mi señor le dijo a la princesa que no había tiempo que perder, ahora lo importante es ponerla salvo de una vez por todas. Mi señor emitió un ligero silbido, y a el acudió el fantástico Pegaso. La subió a lomos y le susurró al oído cual era su acometido. El Pegaso emprendió el vuelo, hacia el castillo del rey Peposof.
Ahora quedaba la última y mas peligrosa hazaña, como acabar con el dragón y el reino del malvado señor de las bestias, de una vez por todas. Yo pregunte como íbamos hacer para llamar la atención de tal monstruo, el ya tenia una respuesta.
¡Veras mi fiel amigo! Lo haremos de este modo, lo primero es llamar la atención del dragón, pero lo haremos desde el interior del castillo, así cuando nos quiera atacar, esto nos ayudará a destruir el castillo, con su rabia y fuego, entiendes la idea amigo.
Y así mientras el dragón nos atacaba desde el interior del castillo, a la vez con su propio fuego, iba destruyendo el castillo, de este modo acabamos con el trono del señor de las bestias, ya por nunca mas iba a aterrorizar ni a saquear. Una vez acabado el mayor peligro, de regreso a casa aun nos aguardaban otros de menor importancia.
Cabalgamos hasta el reino de los unicornios, allí pasamos la noche para reponer fuerzas y así proseguir nuestro camino, este era el único lugar donde no sentimos seguros, sin riesgo de ser atacados, ya que nos protegía  la dama del  alba.
Amaneció en aquel maravilloso mundo de ensueño y después de un bien merecido descanso, uno se sentía soñar,  en fin era hora ya, de regresar. Mi señor decidió tomar un atajo, dijo que así acortaríamos camino, también me dijo que conocería el valle de los duendes, primero cruzaremos el cañón de Pedralta.
Y un poco después veras el fantástico mundo de esos diminutos personajes, y no temas nada son inofensivos
y muy tímidos. Nos detuvimos unos instantes para que los caballos bebieran un poco de agua fresca, nos pusimos en camino, pero lo hicimos caminando, ya que nos encontramos a una jornada de regreso a casa.
Pero ya en la región de santa Cristina, un campamento de soldados conspiraban contra el rey Peposof. Mi señor reconoció entre ellos al conde Dhariux, no se lo podía creer, pero nos antepusimos a sus planes, los sorprendimos por sorpresa, poniendo fin a tan atroz venganza.
Hicimos prisionero al conde, llevándole ante el rey Peposof, para que este lo encarcelara de por vida. Por fin llegamos a nuestro hogar, el rey nos recibió con todos los honores. No solo nos agradeció que salváramos a la princesa Oshirix, también por la conspiración del conde y algunos de sus hombres.
A tal hazaña, un nuevo festín nos esperaba, tras la fiesta, el rey Peposof, comunico a toda la corte el feliz día que para él significaba tal aventura, así mismo ofreció la mano de su hija la princesa Oshirix a mi señor Lord Manuell. Por fin reina la paz en esta maravillosa villa de Sant Feliu. ¡Viva Lord Manuell y la Princesa Oshirix! ¡Viva el rey Peposof!



          

Exilio a un poeta

Exilio a un poeta

Soy pastor entre sombras,
ángel de mis pasos sin demora,
buscando posada
para enriquecerme de nuevas historias.
Al encuentro, un almendro florido,
con ojos de gacela ofreciéndome descanso;
pero mi instinto me advierte
que el engaño está presente,
y yo, que reparo en mi inconsciente
sin rodeos me alejo de su aroma envolvente.
Inmaculada noche,
de lunas cuarto creciente,
que de entre mil estrellas
me envías a la más ardiente.
Que recio se vuelve mi aliento,
que áspero, mi respirar de repente,
oscilado Hidalgo.
¿Por qué desprecias tú suerte?
No hallo monedas para pagar tal menester,
pero tampoco tendré recompensa,
si no retrocedo a complacer
tales deseos de mujer.
Redicho nombre pongo en duda,
que ahora ya, caballero sin armadura,
nada más he de perder.
Y heme aquí, todo flacucho
y temblorosa salud,
retornando sobre mis pasos
presto a sus hechizos y encantos,
aunque fulminado caiga en sus brazos;
pero satisfecho muera yo
por el arresto de sus besos.
Y que en este pliego culmine
tan voluptuoso sollozo,
rechinando en mis dientes su gallardía
y exhalando mis huesos su ultimo suspiro.
¡Cuan bello sois, almendro florido!
Que vuestro cobijo me habéis ofrecido,
para  mi exilio.

La isla de Robinson

La isla de Robinson


Tiene que haber otras maneras
de morir,
que no sea estando vivo,
pues por amarte muere
mi tiempo 
y por olvidarte
me aflijo,
como un vulgar cobarde.

Tiene que haber otras maneras, 
pero ninguna,
es lo suficientemente rápida 
como para anestesiar
los latidos del corazón,
y entretanto la tortura
de pensarte me consume,
como la vela se consume
con el aire.

Tiene que haber otras maneras,
De morir,
y a ninguna oso a desafiarle
porque ninguna duele

tanto 
como el olvido de una amante

domingo, 29 de mayo de 2016

El otoño y su esqueleto

El otoño y su esqueleto

¿Por qué envidian mis letras?
Aún sabiendo que vengo
de cuna rota y sabanas de viento.
Caminé descalzo,
mientras iba creciendo,
enterrando mis lágrimas
para que no desvelaran mi sufrimiento.

¿Por qué llenan de blasfemias
mi boca?
Aún cuando duerme mi silencio
y mis manos son despojadas
de techo.
Crecía yo, sin dotes
ni becas de reconocimiento.

¿Por qué perturban mi quietud?
Si también yo,
soy pasajero de este universo.


viernes, 27 de mayo de 2016

El poeta que me hace sentir mujer

El poeta que me
hace sentir mujer

Me enamoré del poeta,
que me enamoró,
con su voz vacía,
y sus letras de amor.
Me enamoré de un amor imposible,
que solo tenía vida en mis sueños.
Me enamoré de sus labios,
de sus ojos y de sus manos,
dibujando mi cuerpo en sus brazos.
Me enamoré de un amor imposible
que solo tenía vida en mis sueños.
Me enamoré, de su rostro,
de su ternura, de su simpatía,
de su aroma y calor,
y mi vida cambio de color.
Me enamoré del poeta
que me hacer sentir mujer.


jueves, 26 de mayo de 2016

Guárdame el secreto

Guárdame el secreto

Cruel pesar me atormenta
vanidosa mujer,
con tus encantos
me abrumas y embelezas.
Cruel pesar me castiga
estando tan cerca
desde siempre amándote,
amándote sin tenerte
y este amor me ahoga.
Cruel pesar tu mirada
que al mirarme de frente,
en el corazón se me clava
sin darle oportunidad
ni esperanza, a este amor
que poco a poco me mata.
Cruel pesar la vida,
vida que al no tenerte
se me escapa de las manos
vida que por amarte,

no es mía.

miércoles, 25 de mayo de 2016

La noche

La noche

Las manos frías
que me acogen,
no son otras
que la oscura noche.

Su aliento de insomnio,
su abrazo de soledad,
su presencia insistente
invaden mi intimidad.

Desisto de su compañía
en vano esfuerzo me acomete,
ella se aferra con insistencia
inútil intento sin suerte.

Canto para eludir
su mirada sobre la mía,
pero ella mas ágil en decidir
me acorrala con su sombra tardía.

Lloro desconsolado, abatido
reniego de su compañía
¡Más dormir no puedo!

Porque solo ¡A quien me abrazaría!

La cajita de música

La cajita de música

En la oscuridad del tiempo
viven recuerdos de un pasado
son recuerdos de amor,
de amores, no declarados
amores de un corazón solitario
que no quiere vivir atado.

En la oscuridad del tiempo
suena una cajita de música
que para ti había comprado
y que nunca me atreví
a entregarte como regalo.

Desde la oscuridad del tiempo
este corazón solitario
te sigue soñando

te sigue amando.

Canción de cuna

Canción de cuna

Frágil corazón de papel
ligero como una pluma,
canto y ruego por ti
pequeña mía de cuna.
Duerme lucero de mi vida
y mañana veras como
nos sonríe la fortuna,
en ese nuevo despertar
con el sol que nos alumbra.
Es tu cariño, mi vida
lo que las penas me cura.
Es tu sonrisa, un tesoro
y de alegrías me inundas.
Duerme lucero de mi vida,
descansa pequeña criatura,
que el futuro nos aguarda
con nuevas aventuras.
Eres en mis brazos,
primaveras de lunas.
Eres en mi pecho,
alegría y ternura.
Eres en mis labios,

canción de cuna.                                                 

La miel de tus labios

La miel de mis labios

Yo te hubiera amado 
en otros tiempos,
cuando el invierno era todo  verde;
si entonces te hubiera asediado
con el calor de este corazón
al que no conoces.
Yo te hubiera amado
cuando el poeta
era rebelde y no soldado,
cuando las letras surgían
de las flores y no del llanto.
Yo te hubiera amado
donde las escrituras
y la palabra del hombre
eran un simple apretón de manos;
si entonces te hubiera amado,
pero esta libertad del presente

ha secado la miel de mis labios.

Costa brava

Costa Brava

Tus besos son el Mediterráneo,
mis lágrimas tu sal.
Tú tienes algo de mí
y yo soy parte de ti,
soy el silencio que te sabe escuchar,
porque aun cuando duermo
siento tu palpitar.
soy la voz que te pronuncia,
en la distancia,
más haya de toda frontera.
La luna sobre el horizonte
es escenario de tus playas,
y tus aguas cristalinas, un ritual
donde el viento de Levante,
y el magistral Garbí,
festejan las verbenas de San Juan,
donde tu nombre suena en habanera,
Costa Brava linda y bella,
paraíso de mi felicidad.
Mis ojos se abren en tu despertar,
porque soy un corazón varado
ansioso de que la marea del alba,
me invite a navegar
bajo tu cielo azul estelar.



martes, 24 de mayo de 2016

Secretos que no le cuento a la almohada

Secretos que no le cuento
a la almohada


También en la noche,
en su espesa penumbra
escribo cartas de amor,
cartas que quizás nunca sean leídas,
cartas que quizás no lleguen a su destino,
cartas que su contenido guardo
en mis labios, 
en estos labios que desean
ser amados también,
y en estos brazos poderlo retener,
abrigarlo con el calor
y la ternura de mi piel,
de refugiarlo en el más sutil
latir de mi ser.
Escribo cartas de amor,
con el corazón desnudo,
porque no sabe fingir,
distante de tu pensamiento,

y apresurándome al amanecer,
son tantas cosas las que quisiera
contarte, que me faltaría papel.
Escribo, si... a oscuras y sin voz
con el latir firme de mi sentir,
aunque todo este dicho sobre el amor,
escribo porque sólo así,
puedo tenerte conmigo y mantener
viva mi ilusión.

El lenguaje del silencio

El lenguaje del silencio                                                                          

Fuimos estrellas jugando en el cielo,
nubes saltando montañas,
fuego y agua compartiendo deseos.

Fuimos sed y hambre bajo el mismo techo,
noche y mañana,
en horas desamparadas,
fuimos tantas cosas bellas,
que sólo en los recuerdos se guardan,
y sólo el alma es su dueño.
Pero sin saber porque,
nuestras manos se separan,
nuestras vidas se distancian.
Perdóname si pequé,
si no supe ver que me necesitabas,
perdóname sin con mi amor,
no te acaricie él corazón.
Fuimos letras y papel en sueños,
sombra y luz en pensamientos,
paz y calma en nuestras miradas,
fuimos polvo y arena en nuestras tormentas.
Fuimos tantas cosas bellas,
que sólo en los recuerdos se guardan,
y sólo el alma es su dueño.
Pero sin saber porque,
nuestras manos se separan,
nuestras vidas se distancian.
Perdóname si pequé,

no supe ver que me necesitabas,
perdóname si con mi amor, 
no te acaricie él corazón.

Sierra Morena

Sierra Morena



En la plaza hay una cruz,

y cinco claveles que dan a tu

ventana, dicen que es una estrella...

la más bella de sierra de sierra morena.

Hay un truhán que te acecha,

con ojitos de enamorado,

desde el amanecer al ocaso,

hace honor a su gallardía.

Abre tu ventana niña mía 

que las estrellas están de romería,

entre tu puerta y la mía.

Jara y romero son tu cuna, y los arroyos tu manto, llora en ellos celosa la luna tu belleza, 

tierra andaluza,

llora celosa porque en la plaza 

esta escrita en piedra.

Sierra morena.

Video Girona

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lunes, 23 de mayo de 2016

Romance de un desamor

Romance de un desamor

Vos señora…
Haced de vuestra sombra
un techo para mi fatiga.

Y despejad con vuestras manos
mi camino de toda duda.

Vos señora…
Haced de vuestros labios
bien amados, mi tumba.

Pues no ostento yo,
palacio alguno, ni tronos,
ni condecoraciones
para acariciar la felicidad,
suficiente es un ramo de flores.

Vos señora…
Si vos, la que os cubrís el rostro
de velos y abanicos de tela.

A vos acudo a despedir-me,
si por apariencias y rango,
considera que mi presencia
la deshonra.

A vos señora le digo,
que él cielo la bendiga y proteja,
que yo, pobre y huérfano,

a la tierra le daré cuentas.

Me falto valor

Me faltó valor

Debí decírtelo por escrito.
pero la timidez es una barrera temerosa,
que no he conseguido vencer,
y el tiempo ha ido pasando.
Tantas veces he cerrado los ojos,
para no temer al miedo
que me deja paralizado
y sin saber que hacer.
Mí corazón es como un cordero
asustado alejado del rebaño,
y él tiempo sigue pasando.
Debí decírtelo por escrito,
pero por escrito, no puedo expresar
con tinta y sin voz,
lo que es sentir en la piel, la angustia
y el apego que me llena de nostalgia,
por la ausencia de tu presencia,
y la falta de posesión de tu mirada,
que tantas veces me ha hecho
sentir tan vulnerable y frágil,
como un barquito de papel.
Debí decírtelo por escrito,
pero mis letras no saben traducir
lo que él corazón, siente por ti,
y en dos palabras poder resumir…
Te quiero;
pero el silencio no tiene eco,

para que estas llegaran a ti. 

Un poema y una flor

Un poema y una flor

La primavera es fuente
de inspiración,
y mis latidos la voz
de las letras que escribo
desde mi interior.

La primavera es color,
música y escenario,
para los sentimientos
y el amor.

Y yo, esta poesía,
hoy te la dedico amiga mía,
porque eres luz para mis ojos,
y para mis pasos
el camino que me guía.

Porque eres dulzura
y una bendición,
que con tú cariño
me has conquistado
el corazón.


La novia novicia

La novia novicia

¿Para qué? Quiero yo,
él amor de palabra,
si no me lo ofrece tú cuerpo.

¿Para qué? Sí su significado
lo arrastra el viento
y a mis oídos se escapan.

¿Para qué? Para que las quiero,
si la soledad me consume
en un infierno de llamas.

¿Para qué? Para que tanto
rogar tu presencia,
si para cuando abras los ojos
ya estaré viejo.

¿Para qué? Me vendes esperanzas,
si al redentor de los cielos,
te has entregado

en cuerpo y alma.

La fuerza de una mujer

La fuerza de una mujer

Mar que bailas al son del viento
Ola que rompes acantilados
Nunca se cuando vas ha llegar, pero.
Tarde o temprano 
Sentiré la caricia de tu presencia
Esperaré  sentado en la oscuridad
Respirando tu sal 
Reservándome para la aventura
Aferrare mi presencia como 
Terremoto que te domine.

Perecerán mis intentos
En tu furia salvaje, pero
Resonará mi eco
En tus entrañas de vientre
Zafiro.

Marea de contrastes
Indefinidos
Qué te alejas en calma
Usurpando mi valentía
Extinguiendo mi nombre
Lentamente, sin dejar huella.


Dedicado a una compañera y amiga:

Montse  Pérez Miquel

domingo, 22 de mayo de 2016

Macro

video

A tí María


Dormir en tus sueños


Dormir en tus sueños

Que tengo que hacer
para vestirme con tus caricias.
Que tengo que hacer
para romper este maleficio.
Que tengo que hacer
para que la luna no se interponga,
entre tus ojos y los míos,
me resulta tan difícil fingir
que no te necesito.
Que tengo que hacer
para que un lunes parezca domingo.
Que tengo que hacer
para cruzar a nado el mar,
y no morir en el intento,
Porque sin ti, no se vivir,
y contigo de morir me olvido.
Que tengo que hacer
para dormir en tus sueños.
Que tengo que hacer
para que tu corazón
comprenda mis sentimientos,
me resulta tan frío el verano,
sin tú abrigo,
que todo intento, me resulta fallido.