La isla de Robinson
Tiene que haber otras maneras
de
morir,
que no sea estando vivo,
pues por amarte muere
que no sea estando vivo,
pues por amarte muere
mi
tiempo
y por olvidarte
y por olvidarte
me
aflijo,
como
un vulgar cobarde.
Tiene
que haber otras maneras,
pero ninguna,
pero ninguna,
es
lo suficientemente rápida
como para anestesiar
como para anestesiar
los
latidos del corazón,
y
entretanto la tortura
de
pensarte me consume,
como la vela se consume
como la vela se consume
con
el aire.
Tiene
que haber otras maneras,
De
morir,
y a ninguna oso a desafiarle
porque ninguna duele
y a ninguna oso a desafiarle
porque ninguna duele
tanto
como el olvido de una amante
como el olvido de una amante
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